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Recorrido por Santa Catarina

Recorrido por Santa Catarina

La isla cuenta con un centenar de playas a través de sus 58 km. de largo y 18Km de ancho. Cada día cuando uno se levanta puede decidir que tipo de playa le apetece, ya que puede elegir entre playas célebres o más desconocidas, playas donde aparcar en la misma arena o con un acceso más dificultoso, de agua tranquila para sus hijos o más brava para poder surfear unas buenas olas. Así, podría continuar horas y horas describiendo su diversidad.

Además no solo cuenta con playas, también se puede disfrutar de sus dos lagunas: Lagoa da Conceiçao (agua salada) y Lagoa do Peri (agua dulce).

Mapa Isla de Santa Catarina

Durante nuestra semana visitamos algunas de estas playas, pero claramente fue imposible visitarlas todas. Algunas de estas paradas fueron en:

Canasvieiras: Es un municipio bullicioso, tanto de día como de noche. Tiene buenas infraestructuras para los turistas. Sus aguas son tranquilas e ideales para los más pequeños de la familia.

Jureré Internacional: Llamada la Beverly Hill de Brasil. Abundan las grandes mansiones, los lujosos restaurantes y las terrazas llenas de celebrities. Una de las cosas que más nos gustó de este lugar fue que tienen una barrera natural que separa la línea de costa de las mansiones. Esto transmite una sensación de estar completamente en la naturaleza. Nosotros estuvimos cuando aún era temporada baja, por lo que no había mucha afluencia de turismo.

Al final de la esta playa se puede visitar la “Fortaleza de Sâo José da Ponta Grossa”, conjunto arquitectónico de grandes murallas que protegían el litoral. Actualmente, hay una exposición con algunos de los restos arqueológicos que se encontraron bajo las murallas de la fortaleza. La entrada cuesta 8,00 Reales (2,00 Euros) aunque se puede pasear alrededor de la fortaleza sin ningún costo. Y así llegar hasta la playa llamada Playa do Forte.

Playa do Forte: La fortaleza de Sao Jose, desaparece tras unas grandes rocas y exuberante vegetación donde aparece esta playa. En la misma arena se encuentran varios restaurantes de estilo tradicional con una excelente carta basada en los productos del mar. Algunos de ellos abren todos los días del año.

Playa Moçambique: es la playa más larga de la isla de Santa Catarina, tiene casi 7.5 Km de arena blanca y desierta. Su agua es bastante fría por tener contacto con las corrientes de las Maldivas, aunque parece no importar a todos los surfistas que vienen desde otras ciudades en la temporada de verano.

Barra de Lagoa: Si os gusta tanto la playa como la laguna, este es el mejor sitio. Este municipio cuenta con acceso a ambos. Sus calles son estrechas y empinadas. La gran mayoría de sus hospedajes están repletos de gente joven que vienen a disfrutar de las olas y el buen ambiente, por lo que cuenta con bastante vida nocturna. Pero todo esta ambiente juvenil se funde con los pescadores nativos de la zona, ya que Barra de Lagoa se considera el centro de pesca más grande de toda la isla. Tienen una capacidad para recibir un promedio de 50 buques pesqueros.

Pântano do Sul: Este pequeño rincón del sur de la isla nos enamoró. Solo llegamos para pasar la noche y acabamos quedándonos cuatro días. Su simplicidad y la amabilidad de la gente se quedarán por siempre en nuestros corazones. Este es un pequeño rincón donde el turismo empieza a desarrollarse pero aún así, su modo de vida predominante sigue siendo la pesca. Por ello, Vasek decidió comprarse una caña y gracias a los consejos de los pescadores ya es (casi) un experto pescador. Yo siempre le digo que hasta que no trae la cena no puede volver a casa ;P.

Este pequeño lugar también cuenta con algunos restaurantes a pie de playa, pero entre todos ellos destaca el “Bar do Arante”. Sus paredes están cubiertas con pequeñas notas escritas por los clientes que pasan por el lugar. Hablando con sus trabajadores nos contaron la historia de cómo comenzó esta tradición. En los años 70, se cocinaba solo un plato. Los viajeros que venían, tenían la costumbre de dejar mensajes para sus otros amigos viajeros, que venían más tarde, y así supiesen el lugar donde estaban acampados. Poco a poco empezaron a colgar esos mensajes por lar paredes, ventanas y cualquier rincón del restaurante. A día de hoy, es una tradición dejar un mensaje, aunque ya quedan pocos lugares libres!.

En toda la isla se puede ver una gran diversidad de aves por la costa, que están intentando cazar su cena. Sobre todo hay garzas de pico y patas negras y gaviotas.

Nos encontramos con una artesana de camino a la Fortaleza de Sao Jose. Estaba tranquilamente sentada en la puerta de su casa mientras hacía encaje. Sabía hacer de todo: tapetes, manteles, separadores de libros, felpas y pulseras. Todo hecho con mucho amor. Nos contó sobre cómo ha cambiado Jureré en los últimos 20 años, cuando solo había familias pescadoras. Los pocos pescadores que quedan tienen que pasar sus días en el mar para poder llegar a fin de mes. Además el coste de vida es tan alto en la ciudad que tienen que desplazarse hasta Florianópolis para hacer sus compras.

Artesana de encaje.
Artesana de encaje.

Estas fueron todas las playas que nosotros visitamos, aunque solo dormimos en Jureré y Pantano do Sul. La recorrimos en el mes de noviembre por lo que aún era temporada baja y desafortunadamente no había mucha gente por las calles. También muchos de los comercios y restaurantes estaban cerrados. Pero nos alegramos de poder disfrutarla con tranquilidad y sin masificaciones. Es una pena que la gente solo disfrute de estos lugares tres meses al año.

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